Podcast 015 - Simón García (Feb 12)


Entrevistamos a Simón García Read in english →

-Antes de comenzar la entrevista, nos gustaría que nos contaras quién es Simón García y cómo empieza en el mundo de la electrónica.
Soy un tío de 32 años, vivo en Madrid y llevo dedicándome al mundo de la electrónica desde hace unos cuantos años. Mis hermanos mayores siempre han sido muy seguidores de la cultura de baile y de alguna forma todo eso influyó en mí. Empecé a hacer mis primeras mezclas con tan solo 13 años, usurpando furtivamente los platos y la mesa de mezclas de mi hermano mayor cuando no estaba en casa. Con 15 años, una operación quirúrgica me tuvo en reposo en casa durante tres semanas y fue ese el momento en el que empecé a experimentar con software para la creación de música. Lo que comenzó como curiosidad se convirtió en hobby y más tarde en profesión.

-En estos últimos años hemos visto que tanto en tus sets como en tus producciones te vas decantando más por un sonido, digamos, «hipnótico». ¿A qué se debe y cuáles fueron tus influencias?
En el proceso creativo, cuando se dan las circunstancias para que todo fluya, yo mismo entro en una especie de estado medio «hipnótico», especialmente en el momento en el que parece que todos los sonidos han llegado a un punto de entendimiento total unos con otros. Es un momento mágico que quien hace música conocerá bien. Imagino que esa sensación acabo trasladándola a la estructura de los temas, aunque en realidad intento siempre dejar que la música se haga a sí misma. Mis influencias van desde electrónica en su máxima expresión hasta funk, soul, jazz, rock…
En el plano de la escena de baile, artistas como Guy Gerber, Jacob Korn, Deetron, Mark E, Steve Bug, Alain Ho, Morgan Geist, Henrik Schwarz o Ripperton me encantan, así como cosas más nu-soul como James Blake, o más «disco-ish» como Ewan Pearson, o electrónica atemporal como Tyrane, la formación de mi amigo Henry Saiz… En realidad me gustan muchísimas bandas y artistas, ¡creo que me podría tirar todo el día diciendo nombres!

-Nos gustaría que nos contaras un poco qué usar para hacer música: sintetizadores, VST's, máquinas, y un poco la forma que tienes de trabajar.
Ahora mismo estoy usando Logic 9 con bastantes plug-in's de calidad. Uso mucho el pack de Arturia, que es una marca célebre por sus emulaciones de sintes analógicos, que con el tratamiento adecuado pueden sonar de fábula, especialmente el ARP2600 y el CS-80V. Últimamente estoy investigando también bastante Subboombass de Rob Papen y ACE. Soy de la opinión de que los instrumentos virtuales pueden llegar a sonar genial con un buen pre-tratamiento. A la hora de trabajar, me impongo a mí mismo comenzar el proceso creativo de manera distinta cada vez, lo que me ayuda a que cada track tenga su puntito especial. Si empezara siempre, por ejemplo, desarrollando la base, después el bajo y luego el background, sería fácil caer en los mismos recursos con cada track. A veces empiezo con una línea de bajo, otras con una sección de percusión y otras con un sample vocal o cualquier cosa que me inspire. Y luego, como decía antes, voy dejando que la música se haga a sí misma en la medida de lo posible.

-Vivimos en un momento en el que la tecnología y la música están al alcance de todo el mundo. ¿Crees que es más difícil hacerse un hueco en estos tiempos o que antaño era más difícil? ¿Qué consejo le darías a la gente que se lo está trabajando para estar ahí?
Ahora es mucho más sencillo poder desarrollar el talento artístico dado que, como decís, la tecnología está al alcance de todo el mundo. Conocí la época en la que necesitabas desembolsar (y así hice) mucho dinero sólo para conseguir un sampler, una mesa de mezclas, un sinte normalito y un par de monitores, lo mínimo para hacer algo medio decente. Tamaño desembolso solo lo podía hacer gente con mucho dinero, o gente con no tanto dinero pero con muchísimas ganas (mi caso), lo que a la postre se traducía en menos productores en activo (y por tanto menos competencia), pero probablemente hubiera muchos artistas en potencia que por motivos económicos nunca pudieron desarrollar su talento artístico.
A día de hoy, cualquiera con inquietud puede disponer fácilmente de las herramientas para poder desarrollarse, lo que siempre es positivo, pero también provoca que conseguir hacerse un hueco en la escena resulte más difícil, ya que hay más competencia.
Mi consejo es que no tengáis prisa por editar todo lo que hacéis, que seleccionéis muy bien los sellos con los que vais a trabajar y que le deis tiempo a los temas antes de acabarlos.

-Además de Simón García, vemos que tienes otras «personalidades», como son Kornelius o Larakki. ¿Por qué decides hacer música con otros alias y qué quieres transmitir con cada uno de ellos?
Como os decía antes, me gusta muchísima música y de diferentes géneros, pero tengo una especial predilección por las décadas de los setenta y los ochenta. Como Larakki, que empezó como un proyecto house de raíz muy negra, estoy haciendo ahora soul, funk y nu-jazz, con un EP preparado para Composite para este próximo año 2012 muy influenciado por el sonido Motown. Kornelius es otra historia: explora sonidos más ochenteros, más sintéticos y electrónicos, pero preservando un sabor muy vintage.
Son proyectos que por razones estilísticas necesitan denominaciones diferentes, pero por lo general a la gente que le gusta mi música sabe que salen del mismo productor. Me sería imposible producir sólo house/techno. Necesito catar otros estilos para estimular mi creatividad día a día y los alias son una herramienta perfecta para hacerlo.

-En tiendas de descargas como Beatport tus lanzamientos siempre tienen muy buena acogida y por eso nos interesa saber tu opinión sobre leyes como Sinde o Sopa, que últimamente están dando tanto de qué hablar. ¿Crees que cosas como estas beneficiará a los artistas? ¿Qué papel ha desempeñado internet en tu carrera?
No estoy muy seguro de si este tipo de leyes acabarán beneficiando o no a los artistas. Sí os puedo decir que vengo de la época en que toda la música se consumía en vinilo y en la que no había siquiera reproductores de CD para dj's, por lo que la piratería se reducía a algunas tiendas o sellos que podían planchar de manera localizada algún white-label con temas de otros sellos. Por aquella época, lo normal era vender tres mil o cuatro mil copias de un single y hasta veinte mil o más si dicho single tenía repercusión. Cifras con las que, editando con cierta regularidad, se podía vivir sólo de la creación de música. Hoy en día es diferente, un artista necesita bolos para poder subsistir por mucho que su música se venda bien y la pinche todo el mundo.
Este nuevo modelo de negocio deja fuera a músicos de estudio, ingenieros de sonido y técnicos de mezcla y mastering y, en general, a todos los profesionales que no obtienen ingresos directos a través de las actuaciones, lo que de alguna forma me parece injusto y puede acabar afectando seriamente la calidad final de lo que escuchamos. Me parece muy lícito pagar por el arte que consumes si el artista ha puesto un precio: el proceso de elaboración entraña unos costes y un tiempo invertidos que han de sufragarse en aras de la continuidad profesional del artista. Yo compro absolutamente toda la música que consumo (la que no me llega vía promo).
Con cada track que compro, estoy dándole mi apoyo a cada uno de los artistas cuya música me ha «llegado». No puedo entenderlo de otra forma. Con esto no quiero decir que esté a favor de la ley Sinde o la SOPA; como todas las leyes, están diseñadas por burócratas alejados de la realidad que vivimos los artistas. Estoy a favor de que la gente pague por el arte que consume si este tiene un precio. Es necesario para que los artistas y la gente que trabaja con ellos puedan seguir viviendo de su trabajo.
Por otra parte, Internet ha supuesto, no solo para mí, sino para toda la industria, una nueva manera de entender el negocio. Las distancias no existen: antes lo lógico era que un artista editara su música en los sellos que podía tener más cercanos, lo que propiciaba un auge de escenas localizadas de productores con un sonido muy similar; ahora, sin embargo, se dan constantemente casos como el mío particular, que edito el 90 % de mi producción en sellos de fuera de España.
Internet, sin duda, está desempeñando un papel muy importante en mi carrera y creo que básicamente en la de todos los que estamos metidos en este mundillo.

-Has editado en muchos de los sellos más punteros del momento, como Bedrock, Quartz, Composite, Supplement Facts… Y cuando estamos inmersos en redactar esta entrevista, nos das la noticia de que lanzas un EP por el más que conocido sello Poker Flat. ¿Hay algún secreto para hipnotizar a todo el mundo con tu música? ¿Y qué es lo que te queda?
No sé qué decir, ¡gracias! Bueno, me siento muy afortunado de poder trabajar con sellos que son target absoluto para mí. Supongo que el seleccionar bien las discográficas con las que trabajas y los temas que editas hace que captes la atención de sellos high-profile. Desde luego, secreto no hay… Constancia, trabajo, criterio y honestidad con uno mismo y su forma de entender la música, más bien. (Ríe)

-DJ, productor y ahora también promotor de eventos junto con un conocido de esta casa, David Ponziano, y con una buena acogida por parte del público madrileño. ¿Qué es lo que os motiva para comenzar esta andadura? Cuéntanos, ¿qué se puede encontrar la gente que visita estas sesiones llamadas Motel?
Tener un home-base en Madrid era un proyecto al que llevaba dándole vueltas desde hace mucho, mucho tiempo, pero por una razón u otra no terminaba de surgir. Sin embargo, en los últimos meses he coincidido con gente muy válida y profesional como Ponziano o Alberto, mis socios en MOTEL, y se nos ha brindado la posibilidad de hacer una noche semanal en uno de los clubs más céntricos y más acogedores de la capital, por lo que no podía dejar pasar semejante oportunidad.
¿Las motivaciones? Básicamente, crear nuestra propia microescena, trayendo a los artistas que nos gustan y definiendo un sonido y ambiente propios dentro del clubbing madrileño. La gente que se acerque por MOTEL encontrará un público de entre 25 y 37 años con muchas ganas de divertirse y al que le encanta la buena música, ¡y en un entorno totalmente clubbing!

-Una gran variedad de clubs y festivales están ya a tus espaldas, con lo que seguramente tengas muchas historias para el recuerdo. ¿Con qué anécdota te quedarías para compartir con nuestros lectores y cuál ha sido el club o la fiesta que más te haya impresionado?
Anécdotas… muchas, ¡pero lamentablemente ninguna que recuerde que pueda hacerse pública! (Ríe) Uno de los clubs que más me ha impresionado recientemente es Berns, en Estocolmo, donde estuve compartiendo una deliciosa noche con Alain Ho (DJ Yellow) en una de sus Composite Nights.
Otro sitio donde actúo regularmente (y que nadie en su sano juicio que pase por Valencia debería perderse) es Miniclub, para mí uno de los clubs de referencia del panorama nacional, gracias a su gran equipo humano, capitaneado por mi buen amigo (y con quien colaboro en un tema de la release en Poker Flat) Daniel Kyo.

-Muy poca gente sabe que estuviste una temporada viviendo en Galicia, más concretamente en la ciudad de Pontevedra. Seguro que guardas buenas anécdotas de esa época. ¿Qué nos puedes contar sobre esto y qué es lo que echas de menos de nuestra tierra?
(Ríe) En realidad fue un mes el tiempo que estuve allí y fue por motivos de trabajo: con 18 años me embarqué en una aventura laboral que me llevó por diversos puntos del país… ¡vendiendo enciclopedias! (Ríe) Guardo muy buenos recuerdos de aquella época. Concretamente, de la campaña de Pontevedra, recuerdo el calor de su gente y una frase que repetían más veces de las que me hubiera gustado: «¡Fuiniño, eres mu riquiño, pero no teño cartos!». Buenos tiempos… (Ríe)  

-En el podcast encontramos mucha pasión y sentimiento. ¿Qué nos puedes contar sobre él?
De este podcast puedo decir que me he quedado bien a gusto. Hay desde promos que verán la luz en algunos meses hasta joyas del año 1997. Bastante sonido ácido, altas dosis de hipnotismo y un clasicazo por ahí de uno de mis sellos de referencia, Innervisions. Es probablemente uno de los studio-mix de los que estoy más satisfecho. ¡Espero que disfrutéis escuchándolo tanto como yo haciéndolo!

-Esto es todo, por nuestra parte queremos darte las gracias por atendernos así de bien y decir que ha sido un placer. Este es tu momento por si deseas añadir algo más a esta entrevista.
Gracias a vosotros por la invitación, soy un fiel seguidor de los podcasts de Fanzine y es un honor formar parte activa de la serie. ¡Mucha suerte a todos!

ENGLISH TEXT

Interview to Simon Garcia…

-Before we begin the interview, we would like you to tell us who Simón García is and how he got started in the world of electronic music.
I am 32 years old, I live in Madrid, and I have spent the past four years dedicated to the world of electronic music. My older siblings were loyal followers of the dance culture, and this influenced me somehow. I started to make my first mixes when I was only 13 years old. I would secretly take over my older brother’s plates and mix table when he wasn’t at home. At 15, I had a surgery and had to rest at home for 3 weeks, and this was the point at which I began to experiment with music creation software. What began as curiosity became a hobby and later a profession.

-In recent years we have seen that both in your sets and in your productions you have been adopting a sound that is, shall we say, “hypnotic.” Why is this and what were your influences?
During the creative process, when the circumstances arise in which everything flows, I myself enter a state that is partly “hypnotic,” especially at the moment when it seems that all the sounds have reached a point of complete understanding among themselves. This is a magic moment that whoever makes music knows well. I imagine I wind up incorporating this sensation into the structure of the tracks, although in reality I always try to allow the music to create itself. My influences range from electronic music in its most powerful expression to funk, soul, jazz, rock…
At the level of the dance scene, I love artists such as Guy Gerber, Jacob Korn, Deetron, Mark E, Steve Bug, Alain Ho, Morgan Geist, Henrik Schwarz or Ripperton, and also things that are more nu-soul such as James Blake, or more ‘disco-ish’ such as Ewan Pearson, or timeless electronic music such as Tyrane, the group of my friend Henry Saiz… In reality I like very many bands and artists. I could spend all day just naming names!

-We would like you to tell us a little bit about what you use to make music: synthesizers, VST’s, machines, and a little bit about your working routine.
I am using Logic 9 with pretty many quality plug-ins right now. I use the pack from Arturia a lot, which is a brand famous for its imitations of analog synthesizers, which can sound fabulous if processed correctly, especially the ARP2600 and the CS-80V. Lately I have also been doing a lot of research with Subboombass from Rob Papen and ACE. In my opinion, virtual instruments can sound really great with a good pre-processing.
When it is time to work, I force myself to begin the creative process differently each time, which helps give every track its own special something. If I would always start, for example, by developing the basis, then the bass and afterwards the background, it would be easy to fall into using the same resources for each track. Sometimes I begin with a bass line, sometimes with a percussion section and sometimes with a vocal sample or anything that inspires me. And then, as I was saying before, I allow the music to make itself to the extent possible.

-We live at a moment when technology and music are within everyone’s reach. Do you think it is more difficult to carve out a niche nowadays, or do your think that it used to be more difficult? What advice would you give to the people who are working hard to get there?
Now it is much easier to be able to develop an artistic talent given that, as you say, technology is within everyone’s reach. I lived in the age when you needed to spend a lot of money (and I did) just to get a sampler, a mix table, a decent synthesizer and a pair of monitors, the minimum equipment to do something halfway decent.
The cost was such that only people with a lot of money could do it, or people with not so much money, but with an intense desire (my case). This in turn implied fewer active producers (and hence less competition), but there were probably many potential artists who for economic reasons could never develop their artistic talent. Today, anyone with interest can easily acquire the tools to be able to develop their talent, which is always positive, but which also makes it more difficult to carve out a niche on the scene, since there is more competition.
My advice is that there is no hurry to edit everything that you do and that you choose very carefully the labels that you are going to work with, and that you give the tracks time before you finish them.

-In addition to Simón García, we see that you have other ‘personalities’, such as Kornelius or Larakki. Why do you decide to make music with other aliases and what do you wish to communicate with each of them?
As I said before, there is very much music that I like a lot—and from different genres, but I have a special predilection for the 1970’s and 1980’s. As Larakki, which began as a house project with deep black roots, I am now doing soul, funk and nu-jazz, with an EP prepared for Composite for this coming year, 2012, that is very influenced by the Motown sound.
Kornelius is another matter: he explores more 1980’s sounds, more synthetic and electronic, but preserving a very vintage flavor. These are projects that for stylistic reasons need different names, but the people who like my music generally know that they come from the same producer.
It would be impossible for me to produce only house / techno. I need to sample other styles to stimulate my creativity on a day-to-day basis and the aliases are the perfect tool for doing this.

-Your music launches are always very well received in download stores such as Beatport, and for this reason we are interested in your opinion on laws such as the Sinde law or the SOPA, which are being much discussed lately. Do you believe that things like these will benefit the artists? What role has Internet played in your career?
I am not very sure whether this sort of laws will wind up benefiting the artists. Yes, I can tell you that I come from the times when all the music was consumed in vinyl, and when even DJ’s didn’t have CD copiers, and for this reason piracy was reduced to some stores or labels that could press in a localized manner some white-label with tracks from other labels. In those days, it was normal to sell three or four thousand copies of a single and up to twenty thousand or more if said single had a big impact. With these figures, if you edited regularly, you could live only from the creation of music.
Today this is different: an artist needs gigs so as to be able to subsist even if his music sells well and everyone plays it. This new business model leaves out studio musicians, sound engineers, mix and mastering technicians and in general all professionals who do not obtain direct income from performance, which to some extent seems to me to be unfair and could wind up seriously affecting the final quality of music. It seems to me very reasonable to pay for the art that you consume if the artist has set a price: the production process entails cost and time investments that must be compensated if the artist is to continue as a professional.
I buy absolutely all the music that I consume (unless it reaches me as a promo). With each track that I buy, I am supporting each one of the artists whose music has ‘reached’ me. I cannot understand it in any other way. I don’t want this to mean that I support the Sinde law or the SOPA; just like all laws, they are designed by bureaucrats who know nothing about the lives that we live as artists. I am in favor of people paying for the art they consume if this art has a price. It is necessary so that the artists and the persons who work with them can continue to live from their work.
On the other hand, Internet has meant, not only for me, but rather for the whole industry, a new way of understanding the business. Distances do not exist: it used to be logical for an artist to edit his music on the labels that he had nearby. This encourages the emergence of local scenes for producers with a very similar sound. Now cases such as my own are usual: I edit 90 % of my production on labels outside of Spain. Clearly, Internet is playing a very important role in my career, and I believe that this is basically true of all of us who work in this sector.

-You have edited in many of the leading labels of the moment, such as Bedrock, Quartz, Composite, Supplement Facts… And when we were already busy editing this interview, you brought us the news that you are launching an EP in the very well-known label Poker Flat. Is there some way to hypnotize the whole world with your music? And what is left for you to do?
I don’t know what to say, thank you! Well, I feel very lucky to be able to work with labels that are absolutely my targets. I suppose that carefully choosing the record labels that you work with and the tracks that you edit helps you capture the attention of high-profile labels. To be sure, there is no secret… but rather perseverance, hard work, a solid criterion and honesty with one’s self and one’s way of understanding music. (Laughs)

-DJ, producer and now also concert promoter together with someone we are familiar with, David Ponziano, and with a good reception from the audience in Madrid. What motivates you to take up this new journey? What the people who attend these so-called Motel sessions will find?
Having a home-base in Madrid was a project that I had been considering for a long, long time, but for one reason or another it just wasn’t happening. Nevertheless, in recent months I have coincided with very able and professional people such as Ponziano or Alberto, my partners in MOTEL. We were offered the option of doing one night a week in one of the most central clubs with the best atmosphere in the city, and so I couldn’t pass up a chance like this.
Motives? Basically, to create our own micro-scene by inviting the artists that we like and defining our own sound and atmosphere within the Madrid clubbing scene. The people who go to MOTEL will find an audience between 25 and 37 years who really want to have fun and who love good music, and in a completely clubbing environment!

-You already have a great deal of clubs and festivals behind you, and so you surely have many stories to tell. What anecdote would you choose to share with our readers and what club or festival impressed you the most?
Anecdotes… a lot of them, but unfortunately none that I remember that could be published! (Laughs) One of the clubs that has most impressed me recently is Berns, in Stockholm, where I shared a delicious night with Alain Ho (DJ Yellow) in one of his Composite Nights. Another place where I perform regularly is Miniclub, and nobody in his right mind who is passing through Valencia should miss it.
In my opinion it is one of the leading clubs in the national panorama, thanks to its great team, captained by my good friend Daniel Kyo, whom I also work with on a track of the release on Poker Flat.

-A lot of people don’t know that you lived for a while in Galicia, more specifically in the city of Pontevedra. You must have good anecdotes from that period. What can you tell us about this and what do you miss about our region?
(Laughs) Actually I was there for a month and it was due to my work: at the age of 18 I began an adventurous job that took me to different areas of the country… selling encyclopedias! (Laughs) I have very good memories from that period. In specific, from the Pontevedra campaign, I remember the warmth of the people and a phrase that they used to repeat more often than I would have liked: ‘¡Fuiniño, eres mu riquiño, pero no teño cartos!’ (‘You are a very nice boy, but I don’t have any money!’). Good times… (Laughs)

-We saw a lot of passion and emotion in the podcast. What can you tell us about it?
What I can tell you about this podcast is that I was very satisfied. There is everything from promos that will see the light in a few months to gems from the year 1997. Quite an acid sound, high doses of hypnotism and a big classic there from one of my favorite labels, Innervisions. It is probably one of the studio-mixes that I am most satisfied with. I hope that you enjoy listening to it as much as I did making it!

-That’s all, for our part we would like to thank you for paying so much attention to us and say that it has been a pleasure. This is your chance if you wish to add something else to this interview.
Thank you for the invitation, I am a loyal follower of the Fanzine podcasts, and it is an honor to actively take part in this session. Good luck to everyone!